¿A qué temperatura arde el pensamiento crítico?

portada de la reseña fahrenheit 451

La palabra escrita ha albergado, a lo largo de la historia, el pensamiento crítico. Siendo los libros, la expresión más poderosa para manifestar la divergencia de opiniones, que den lugar al pensamiento divergente.

Si alguien deseara eliminarlos, la temperatura exacta a la que podría hacerlos arder y desaparecer, serían 451 fahrenheit. Aunque, probablemente descubriera que, no hay nada en este mundo capaz de extinguir por completo el espíritu divergente.

El libro que proponemos hoy es, Fahrenheit 451 de Ray Bradbury.

👉Esta propuesta, prenderá la brecha de tu pensamiento reflexivo sobre:

  • conocimiento 🆚 ignorancia
  • sobreinformación
  • algunas críticas al sistema social
  • el poder de la palabra escrita

Autor

gif animado de ray bradbury
Gif animado de Ray Bradbury

Ray Bradbury, fue un escritor estadounidense del género fantástico, terror y ciencia ficción. Ha realizado una gran variedad de trabajos para diversos sectores como la televisión, el teatro y las revistas. Ha publicado más de 40 libros, entre los que destacan «crónicas marcianas» (1950) y «fahrenheit 451» (1953).

Además de maravillarnos con sus obras, otra cosa a admirar de Ray es, su exitosa trayectoria profesional que fue construida de forma totalmente autodidacta, ya que no pudo asistir a la universidad por cuestiones económicas.

Falleció en 2012 a los 91 años.

Libro

portada del libro fahrenheit 451
portada libro fahrenheit 451

Fahrenheit 451 es una novela distópica que narra la historia de Montag, un bombero cuyo trabajo no es extinguir incendios, sino provocarlos. Transcurre en un futuro donde la gente parece ser feliz, la tecnología es entretenimiento y donde además, está terminantemente prohibido poseer y leer libros.

La lectura comienza relatándonos el disfrute que siente Montag viendo las cosas consumidas por las llamas. Disfruta de su trabajo y de su vida, hasta que una noche, conoce a una muchacha, Clarisse McClellan, que le cambiará la vida por completo.

Guardianes de la felicidad

A medida que transcurre la trama, descubres, poco a poco, en qué tipo de sociedad nos encontramos.

La primera característica que observamos de la sociedad de Montag, es que ésta, le ha declarado la guerra al conocimiento y el pensamiento, considerados una amenaza para la felicidad. En esta sociedad no está permitido pensar y mucho menos, leer libros que albergan ideas desdichadas. Solo hay cabida para el placer, el deporte, los museos con obras abstractas que no dicen nada, y los televisores.

Cuanto más entretenimiento tengan las personas, menos tiempo libre tendrán para pensar.

La tecnología arrincona el pensamiento

La crítica tan particular de Bradbury es apreciable durante todo el libro. Según nos describe, la televisión es la herramienta perfecta para suprimir el pensamiento. Nos dice lo que debemos pensar y encima, nos lo dice a gritos. Hostigándonos a aceptar dichas conclusiones sin brindarnos la posibilidad de pensar en nada más ni rebatirle.

También reflexiona sobre el aceleramiento del ritmo de vida que ha provocado la tecnología. El cierre de la cremallera desplaza al botón, por lo que las personas ya no disponen de ese tiempo para pensar ni reflexionar. Un tiempo menos para dedicarle a la melancolía.

– Si no quieres que un hombre se sienta políticamente desgraciado, no le enseñes dos aspectos de una misma cuestión, para preocuparle; enséñale sólo uno. O, mejor aún, no le des ninguno.

-Dale a la gente concursos que puedan ganar recordando la letra de las canciones más populares, o los nombres de las capitales de Estado, o cuánto maíz produjo Iowa el año pasado. Atibórralos de datos no combustibles, lánzales encima tantos hechos que se sientan abrumados, pero totalmente al día en cuanto a información. Entonces, tendrán la sensación de que piensan, tendrán la impresión de que se mueven sin moverse. Y serán felices, porque los hechos de esta naturaleza no cambian. No les des ninguna materia delicada como Filosofía o Sociología para que empiecen a atar cabos. Por ese camino se encuentra la melancolía.

Extractos de diálogos del libro entre Montag y Beatty (capitán de bomberos).

Impresión de moverse sin moverse

Lanzar en exceso una gran cantidad de datos no combustibles en los medios, es la táctica usada por el gobierno de Montag para dar la impresión de informar. Un conocimiento que por su naturaleza, no genera ningún efecto negativo ni conflicto con la felicidad de la población.

Con esto vemos que, con el pretexto de priorizar y proporcionar la felicidad tan deseada, el gobierno de Montag realiza un frenético trabajo de control y manipulación. Quemando libros, controlando lo que hace y lo que piensa la población, y manipulando la información mediática.

Mientras andaba, escuchaba la radio auricular que llevaba en una oreja… «Hemos movilizado a un millón de hombres. Conseguiremos una rápida victoria si estalla la guerra…» La música dominó rápidamente la voz y se apagó después.

– Diez millones de hombres movilizados – susurró la voz de Faber en el otro oído de Montag -. Pero dice un millón. Resulta más tranquilizador.

Diálogo entre Montag y Faber.

¿Distopía o realidad?

La distopía es una sociedad ficticia no deseable. Un término creado como antónimo de la utopía. Las sociedades distópicas aparecen en diversas obras de ficción, y la mayoría, son una crítica de la realidad.

Destellos del pasado

Para empezar, el libro fue publicado en 1953, en pleno período de la Guerra Fría y macartismo. Época durante 1950 y 1956, en la que el senador Joseph McCarthy, desencadenó un extenso proceso de acusaciones, denuncias, interrogatorios y listas negras de personas sospechosas de ser comunistas o espías soviéticos.

Desgraciadamente, los actos de quemar cosas o personas han sido acciones comunes a lo largo de nuestra historia. Concretamente, la acción de quemar libros, nos puede transportar a la Alemania nazi, donde eran incinerados diversos autores que desagradaban o contradecían al régimen.

Persona lanzando libros a la hoguera durante la quema de libros en la Alemania nazi
Fuente de la imagen: wikipedia

¿Qué hay en el fuego que lo hace tan atractivo? (…) Que destruye responsabilidad y consecuencias. Si un problema se hace excesivamente pesado, al fuego con él.

Extracto del libro.

Destellos del presente

En la actualidad, el fuego ya no es una amenaza pero lo siguen siendo la censura y la manipulación mediática.

En cuanto a la censura, muchos profesionales de distintos sectores, han pasado por el mismo proceso. Censuras que van desde un médico que quiere advertir sobre un nuevo virus, pasando por cantantes que expresan descontento con la política o la monarquía, hasta periodistas o famosos, que dan otro punto de vista sobre la pandemia.

Por lo que la censura y la manipulación mediática de nuestra realidad, es muy similar a la de Montag. Queramos o no admitirlo, nosotr@s también somos esclavos de los medios y del conformismo.

– Nuestra civilización es tan vasta que no podemos permitir que nuestras minorías se alteren o exciten. (…) A la gente de color no le gusta El pequeño Sambo. A quemarlo. La gente blanca se siente incómoda con La cabaña del tío Tom. A quemarlo. ¿Alguien escribe un libro sobre el tabaco y el cáncer de pulmón? ¿Los fabricantes de cigarrillos se lamentan? A quemar el libro. Serenidad, Montag.

Extracto del diálogo entre Montag y el capitán Beatty.

Publicidad agresiva

Los años 50 fue la época dorada para el consumismo y la publicidad. A medida que aumentaban los medios de comunicación de masas, se hacía cada vez más fácil intervenir en la decisión de compra de los consumidores. La producción en cadena y el aumento de la oferta, hacía necesario que la demanda también creciera. Fue entonces, cuando la publicidad dio origen a la actividad profesional que conocemos hoy en día, destinada a persuadir y captar la atención de los consumidores.

La sucesión de estímulos publicitarios que reciben los personajes de esta historia, son otro reflejo de nuestra realidad. Estímulos que interfieren en la línea de nuestros pensamientos, impidiéndonos reflexionar con claridad. Estímulos que además, han pasado a formar parte de nuestra vida diaria.

– Dios mío, de qué modo lo han cambiado en nuestros salones. Cristo es ahora uno de la familia. (…) Ahora, es un caramelo de menta, todo azúcar y esencia, cuando no hace referencias veladas a ciertos productos comerciales que todo fiel necesita imprescindiblemente.

Diálogo entre Faber y Montag.

La felicidad como máxima

La esencia misma del ser humano es contemplada como un desencadenante de su propia insatisfacción. El deseo constante del saber puede llevar a la melancolía y a la tristeza. Es por esto que la sociedad de Montag se inclina por la ignorancia, que sumada al entretenimiento, parecen dar lugar a la felicidad. Un mundo en el que además de ser la felicidad el objetivo principal, es a la vez, una forma de imposición y de presión social. Ser feliz es la meta, así que todo el mundo debe mostrarlo, lo sea o no en realidad. ¿Te suena?

– Clara, vamos, Clara. – suplicó Mildred, tirando de un brazo de su amiga -. Vamos, mostrémonos alegres, conecta ahora la familia. Adelante. Riamos y seamos felices. Vamos, deja de llorar, estamos celebrando una reunión.

Diálogo extraído del libro, entre Mildred y su amiga.

En la actualidad, tod@s nos preocupamos por parecer geniales en las redes sociales. Viajamos, hacemos ejercicio, nos cuidamos y estamos más guap@s que nunca… Algo que parece inofensivo y sin ningún objetivo concreto, puede generar presión social y ansiedad. Primero, la ansiedad de comparar algo insatisfactorio de tu vida con las maravillosas experiencias de otra persona. Por otra, la autoimposición de no expresar emociones negativas transmitiendo así, la falsa impresión, de que la felicidad es un estado persistente.

Vídeo de Youtube sobre la falsa felicidad de las redes sociales

El poder de la palabra escrita

La magia de los libros, según Bradbury, reside en el depósito de conocimiento e ideas que en ellos se alberga. Algo fundamental para construir el pensamiento crítico y reflexivo que cualquier sociedad necesita. Sobretodo la de Montag, cegada por la felicidad irreal, por el entretenimiento sin mérito y su dócil pensamiento.

Además de revelarnos el poder del conocimiento y el pensamiento, Bradbury explica, con su particular narrativa, que para que surja efecto la magia de los libros, son necesarios los siguientes factores:

1. La calidad o textura de la información.

Los libros tienen poros, huellas del pasado que demuestran detalles de la vida verídicamente registrados en cada hoja de papel.

– ¿Se dan cuenta, ahora, de por qué los libros son odiados y temidos? Muestran los poros del rostro de la vida. La gente comodona sólo desea caras de luna llena, sin poros, sin pelo, inexpresivas.

Frase del libro.

2. Ocio.

Tiempo libre para pensar y discutir el libro.

– Los libros pueden ser combatidos con motivo. Pero, con todos mis conocimientos y escepticismo, nunca he sido capaz de discutir con una orquesta sinfónica de un centenar de instrumentos, a todo color, en tres dimensiones, y formando parte, al mismo tiempo, de esos increíbles salones.

Frase del libro.

3. Derecho a emprender acciones basadas en lo que aprendemos por la interacción o por la acción conjunta de las otras dos.

– Me cuesta creer que un viejo y un bombero arrepentido puedan hacer gran cosa en una situación tan avanzada…

– Puedo conseguir libros.

– Corre usted un riesgo.

– Eso es lo bueno de estar moribundo. Cuando no se tiene nada que perder, pueden correrse todos los riesgos.

Diálogo extraído del libro entre Faber y Montag.

Conclusión final

Si todavía no has leído esta obra maestra entre los clásicos de la novela distópica, debes hacerlo.

Su prosa fácil de leer, su breve historia y los conocimientos reflexivos que despierta, la convierten en un imprescindible que no te puedes perder. Sus 160 páginas reúnen una gran variedad de simbolismos y críticas a la realidad que sólo tú podrás extraer y valorar mejor que nadie.

Si ya lo has leído pero hace mucho tiempo de eso, puede que volviéndolo a leer, percibas algo que en su momento pasó desapercibido.

Conseguir el libro

Portada original del liibro «Fahrenheit 451» de Ray Bradbury

Título: Fahrenheit 451

Autor: Ray Bradbury

Año de su primera publicación: 1953


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